Elaboracion de Cerveza
El proceso básicamente consiste en mezclar los granos con agua caliente para obtener un líquido dulce al que llamamos mosto, similar a como haríamos una manzanilla. El mosto se hierve y se adicionan los conos de lúpulos para aromatizar y dar un balanceado amargor a la cerveza. Una vez enfriado el mosto tenemos un caldo ideal para que la levadura que añadiremos convierta los azúcares del mosto en alcohol y un gas (CO2) que conferirán a la cerveza su carácter definitivo.
Un Home Brewer puede elaborar su cerveza a partir del grano, de esta cerveza diremos que es todo grano. También puede saltarse el proceso de macerado y elaborar a partir de extractos de malta y finalmente puede obtener su cerveza a partir de Kits de cerveza donde el proceso comienza en la fermentación.
Los extractos de malta se pueden obtener en forma de mosto deshidratado. Según sea el grado de deshidratación obtendremos extractos en polvo o en forma de jarabe que nos ahorran el tiempo de macerado. Los kits de cerveza en cambio nos ahorran, además del tiempo de macerado el tiempo de cocción del mosto. Los kits de cerveza son los más populares en Europa y es el sistema de elaboración más adecuado para principiantes.
Kits de cerveza
Son preparados de mosto aromatizado y deshidratado listo para fermentar. Es de lejos la forma más popular de elaborar cerveza ya que se necesita un equipo mínimo : un fermentador que puede ser de plástico, un tubo para sifonar y 50 botellas donde guardar la cerveza. El tiempo por sesión es de media hora aproximadamente.
En forma de kits podemos encontrar todo tipo de cervezas, Pilsen, de Abadía, de Trigo...
Extractos de Malta. Sin maceración
La elaboración a partir de extractos implica que una vez rehidratado el mosto debemos cocerlo y aromatizarlo con lúpulo, lo que confiere a la cerveza un carácter más personal. En este tipo de elaboración podemos utilizar todos la gama de azúcares y maltas de las cuales no pretendemos extraer azúcares, pero sí, que darán carácter y color a nuestra cerveza. Como equipo adicional, tan solo necesitamos un recipiente adecuado al volumen de cerveza que queremos elaborar, para cocer el mosto. El tiempo por sesión es aproximadamente de 2 ½ horas. La calidad de la cerveza obtenida es inferior a la obtenemos con un macerado parcial o un todo grano.
Extractos de Malta. Macerado parcial
Este es un método de elaboración más avanzado. Para ello necesitamos un tipo especial de extractos de malta llamado : extracto de malta con poder diastático. Este mosto deshidratado contiene aún los enzimas necesarios para convertir ciertos cereales adjuntos, no malteados, como la harina de trigo, granos de cebada aplastados, arroz, maíz ... en azúcares fermentables por las levaduras. Para realizar un macerado parcial, debemos rehidratar el extracto, añadir los cereales adjuntos y mantener durante 45 minutos a 65ºC, posteriormente podemos subir la temperatura hasta la cocción. El tiempo de la sesión es aproximadamente de 3 ½ horas.
Todo grano
Con este sistema obtenemos la cerveza de mayor calidad. Para ello utilizamos los granos triturados de los cereales que deberemos mantener durante dos horas en agua a 65ºC. Posteriormente se realiza la aspersión del grano para extraer los azúcares remanentes en la cascarilla. Obtenemos así el mosto que deberemos cocer enfriar y fermentar. Es una forma más difícil de elaboración y para un principiante puede ser tediosa, ya que la sesión puede durar un día entero. Además necesitamos de un equipo más completo. Aún así la elaboración desde grano permite un control total de los ingredientes y del proceso, con lo que obtenemos una mayor satisfacción personal.
La recomendación para los principiantes es empezar a partir de kits de cerveza, seguir con extractos de malta para familiarizarse con el proceso y el equipo y posteriormente pasar a un todo grano.
Caducidad : Esta cerveza es una cerveza viva. Si la mantenemos dentro del rango de temperatura habitual de conservación (12-15ºC), ganará en complejidad de aromas a medida que prolongamos el periodo de maduración. Las cervezas que han sido bien conservadas (no expuestas a excesivas temperaturas) desarrollan todo su potencial aromático a los 6-12 meses dependiendo del tipo de cerveza.
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